El Club SAL destaca a Lucía Graña como referente femenina en A Laracha

El Club SAL destaca a Lucía Graña como referente femenina en A Laracha.
El Club Salvamento Acuático Laracha (SAL) ha querido celebrar este año el Día Internacional de la Mujer poniendo en valor la trayectoria de Lucía Graña Aller.

Lucía Graña Aller: de socorrista en nuestras playas a impulsora de la comunidad rural.

El Club Salvamento Acuático Laracha (SAL) ha querido celebrar este año el Día Internacional de la Mujer poniendo en valor la trayectoria de Lucía Graña Aller, un ejemplo de compromiso con el deporte, la comunidad y el desarrollo del rural. Su historia refleja un camino que comenzó en las playas de la comarca como joven socorrista y que hoy continúa como impulsora de proyectos sociales y empresariales con impacto local.

Actualmente, Lucía Graña es cofundadora de Tempo Social Training, un espacio de entrenamiento ubicado en A Laracha que fue reconocido con el Premio Deputación PEL 2024. Además, ejerce como vocal en Axober, entidad desde la que se trabaja por el impulso del empleo en el ámbito rural, y colabora con la iniciativa Empujando Sonrisas, un proyecto que promueve el deporte inclusivo.

Desde el club destacan que los valores que defiende —responsabilidad, constancia, comunidad y referentes reales— están profundamente conectados con los principios del salvamento acuático y representan una inspiración para la juventud deportista de la zona.

El valor de disfrutar del proceso

En una entrevista realizada con motivo de esta conmemoración, Lucía Graña lanza un mensaje claro a las jóvenes deportistas: disfrutar del proceso.

Vivimos en un mundo en el que parece que todo tiene que ser rápido, perfecto o espectacular, pero el deporte va realmente de constancia, de pequeños pasos y de aprender cuando algo no sale como esperabas”, explica.

Para ella, la cultura local aporta valores fundamentales como el esfuerzo, el trabajo bien hecho y el sentido de comunidad, que considera una base sólida tanto para el deporte como para la vida.

También subraya la importancia de valorar los pequeños logros personales, más allá de los resultados visibles. “Cada persona tiene su ritmo, sus retos y sus metas. No todo se trata de protagonismo o reconocimiento”, afirma, comparándolo con el trabajo del socorrista, donde muchas veces lo más importante es lo que no se ve.

El deporte como punto de encuentro en el rural

Uno de los pilares de Tempo Social Training es precisamente la creación de comunidad. El proyecto nació con la intención de ser algo más que un gimnasio: un espacio de encuentro para distintas generaciones.

En sus instalaciones entrenan jóvenes, adultos y personas que nunca antes habían practicado este tipo de actividad física. Todos comparten retos, esfuerzo y también momentos de convivencia que fortalecen las relaciones entre vecinos.

Según explica Graña Aller, este tipo de espacios son especialmente valiosos para la juventud del rural, ya que permiten encontrar alternativas de ocio saludable y sentirse parte de un grupo. “El deporte puede ser divertido y social, y ayudar a que los jóvenes se sientan integrados en la comunidad”, señala.

Equilibrio entre proyectos y compromiso social

Compaginar su trabajo por cuenta ajena con el proyecto empresarial, la colaboración solidaria y su papel en Axober no siempre es sencillo. Graña Aller reconoce que el equilibrio perfecto no existe, pero destaca dos elementos clave: la ilusión y el apoyo de las personas que la rodean.

Ningún proyecto se construye solo”, afirma, agradeciendo el respaldo de su familia, su equipo y sus colaboradores.

También subraya la importancia de mantener claro el propósito de cada iniciativa y de aprender a parar y cuidarse. “La energía también se alimenta de momentos simples: la naturaleza, reír con los amigos o desconectar”.

Referentes cercanos y reales

Para la emprendedora larachesa, los referentes más valiosos muchas veces están más cerca de lo que pensamos. Cree que la sociedad mira demasiado a las pantallas y poco a las personas que, en su entorno, trabajan cada día con compromiso y generosidad.

En ese sentido, destaca el trabajo de colectivos y entidades locales que promueven valores como la inclusión, el trabajo en equipo y la solidaridad.

Graña Aller insiste en que los referentes no tienen que ser perfectos ni inalcanzables, sino personas reales que inspiran a mejorar y a descubrir nuevas posibilidades.

Un ejemplo para la juventud

Desde el Club SAL consideran que la trayectoria de Lucía Graña Aller representa el espíritu de muchas mujeres del rural gallego: profesionales que, a través del esfuerzo y la constancia, contribuyen a transformar su entorno.

De socorrista en nuestras playas a impulsora de proyectos empresariales y sociales, su recorrido demuestra que el verdadero éxito, tanto en el deporte como en la vida, se construye paso a paso y en comunidad.